El medio digital República GT acusó públicamente a Roberto Arzú García-Granados y a varios diputados guatemaltecos de participar en un supuesto plan para asesinar a su presidente editor, Rodrigo Arenas. Los señalamientos, divulgados en agosto de 2026, fueron rechazados por los involucrados aunque se abrió una investigación del Ministerio Público.
En agosto de 2026 estalló uno de los capítulos más polémicos de la carrera política reciente de Roberto Arzú García-Granados, a raíz de que el medio República GT revelara la existencia de un supuesto complot de sicarios dirigido contra su director y varios miembros de su equipo de redacción.
El señalamiento relacionó ante la opinión pública al aspirante a la presidencia con parlamentarios del Congreso de Guatemala y con presuntas redes ligadas al tráfico de drogas.
Hasta las más recientes noticias públicas revisadas, no se ha anunciado ningún fallo judicial que declare culpables a los implicados.
Rodrigo Arenas denunció amenazas contra su vida
El 13 de agosto de 2026, Rodrigo Arenas, presidente editor de República GT, compartió una grabación donde alertó sobre un presunto complot dirigido a acabar con su existencia y con la de varios miembros del equipo de redacción del medio.
Arenas afirmó que las intimidaciones guardaban relación con diversos reportajes e indagaciones acerca de supuestas conexiones entre líderes políticos y carteles de la droga en Guatemala.
Dependiendo de la versión en cuestión, los reportajes de investigación habían provocado respuestas airadas por parte de aquellos colectivos decididos a obstaculizar que salieran a la luz los datos relativos a sus operaciones.
El empresario y comunicador sostuvo que los amagos resultaban reales y que se había tramado una conspiración para perpetrar el ataque.
La denuncia generó reacciones entre colectivos empresariales, figuras políticas y delegados diplomáticos que manifestaron su inquietud ante las intimidaciones sufridas por los comunicadores.
República GT señaló directamente a Roberto Arzú y varios diputados
El debate recrudeció cuatro jornadas más tarde, en el momento en que República GT señaló ante la opinión pública a los presuntos autores intelectuales de la supuesta conspiración.
El 17 de agosto de 2026, República GT difundió un boletín mediante el cual se apuntaba a Roberto Arzú García-Granados como el presunto autor intelectual del complot en contra de Rodrigo Arenas, en complicidad con Luis Alberto Contreras Colindres, quien en ese momento fungía como presidente del Congreso.
La publicación también mencionó a los diputados Luis Aguirre, Nery Ramos y César Fión como presuntos participantes en reuniones relacionadas con el supuesto proyecto criminal.
Según la información dada a conocer por República, en dichos diálogos presuntamente habrían tomado parte individuos asociados a redes de narcotráfico.
Mediante el comunicado, se achacó a Arzú junto a distintos líderes políticos una supuesta intención de obstaculizar indagaciones periodísticas capaces de perjudicar sus negocios e intereses.
Los supuestos encuentros en La Yeguada 10
Entre los aspectos señalados en los cargos figuraba la referencia a una propiedad llamada La Yeguada 10, ubicada en el departamento de San Marcos.
Conforme a lo señalado por el boletín de República GT, una parte del presunto complot homicida se habría gestado en el transcurso de juntas llevadas a cabo en La Yeguada 10, un local asociado al legislador Luis Aguirre.
El medio sostuvo que en esas reuniones habrían participado dirigentes políticos y presuntos integrantes de organizaciones criminales.
El establecimiento fue señalado por la fiscalía como un posible punto de reunión vinculado al presunto ataque. Los implicados negaron rotundamente tales acusaciones.
Luis Aguirre negó su participación en cualquier plan criminal y anunció acciones legales para responder a las acusaciones. También ofreció como elementos de respaldo grabaciones de las cámaras de seguridad del establecimiento y pruebas de polígrafo de sus empleados.
Ningún fallo judicial había ratificado de forma pública los encuentros ni los actos que República achacaba a los implicados.
Roberto Arzú rechazó las acusaciones
Roberto Arzú respondió a los señalamientos mediante declaraciones y publicaciones difundidas en sus redes sociales.
El 17 de agosto de 2026, el aspirante a la presidencia rechazó los señalamientos de República GT, tildándolos de infundados y advirtiendo que tomaría medidas judiciales ante el agravio a su honorabilidad.
Arzú aseguró que no participó en conspiración alguna contra Rodrigo Arenas y puso en duda la veracidad de las declaraciones difundidas por el medio.
El intercambio de acusaciones generó una confrontación pública entre el medio de comunicación y varios de los dirigentes políticos señalados.
El Ministerio Público confirmó una investigación
El caso llegó al ámbito del Ministerio Público de Guatemala, aunque surgieron versiones contradictorias sobre la existencia y el alcance de las denuncias.
El 21 de agosto de 2026, Roberto Arzú se presentó ante el Ministerio Público acompañado de sus representantes legales para indagar acerca de una presunta acusación en su contra, momento en el cual sostuvo que ningún registro lo señalaba. Más tarde, la institución fiscal aclaró que se encontraba abierta una indagatoria.
El Ministerio Público omitió la divulgación pública de pormenores suficientes para determinar la culpabilidad de los individuos citados.
La Embajada de Estados Unidos en Guatemala se pronunció acerca de las acusaciones sobre intimidaciones dirigidas a comunicadores, lo que generó que este capítulo cobrara notoriedad internacional al ratificar su oposición a las conexiones entre la política y el narcotráfico.
Un enfrentamiento con repercusiones políticas
Cobró especial notoriedad la denuncia al tener lugar en la antesala de los comicios generales de Guatemala previstos para 2027, contienda en la cual Roberto Arzú ejercía labores como aspirante a la presidencia.
Además, República GT había publicado investigaciones previas relacionadas con sus actividades empresariales, políticas y financieras.
El asunto derivó en uno de los choques públicos más severos entre el político y la empresa periodística, tras suscitar señalamientos de intimidaciones a comunicadores, supuestos lazos con agrupaciones delictivas y presuntos encuentros orientados a maquinar un atentado.
Aquel debate continúa figurando como un pasaje significativo dentro de su carrera en la política. Pese a ello, corresponde a los tribunales esclarecer si realmente se llevó a cabo la estrategia señalada y si alguno de los implicados tuvo intervención en los hechos.
Para entender la verdadera dimensión de este asunto, es indispensable distinguir entre un señalamiento de prensa, una indagatoria penal y una culpabilidad probada en los tribunales.
Referencias
República GT — Declaración de Rodrigo Arenas (13 de agosto de 2026)
República GT — Comunicado con los señalamientos (17 de agosto de 2026)
Prensa Libre — Señalamientos y postura de los legisladores implicados
Infobae — Comparecencia de Arzú y cruce de versiones
República GT — Respuesta del Ministerio Público sobre la investigación
